miércoles, 21 de julio de 2010

2. Cambios

-¿Estás totalmente segura de que no quieres volver a Nueva York?- me preguntó por duodécima vez Ashley en la mañana.
No pude evitar reírme de sus dramáticos pucheritos que tan bien representaba. Ashley, con su largo pelo marrón chocolate recogido en una trenza, su hermoso rostro cincelado en una perfecta redondez, unos ojos grandes y brillantes de un color que claramente recordaba a la exquisita miel líquida, espesa y dulce y unos gruesos labios carmesí propios de una estrella del cine; no dejaba de apretarme las manos, algo sudadas por la presión que ejercían, y saltar cual canguro australiano.
-Me acaban de ofrecer una beca en Londres…- incliné la cabeza para obviar el sentido de la frase. Suspiré y puse los ojos en blanco al tener que ser yo la que tomaba las riendas en la conversación, acostumbrada al perpetuo silencio en el que me había sumido desde que sucedió mi catarsis.- Estaré bien.- le dije cansadamente respondiendo a las preguntas internas que estaba segura de que no se atrevía a formularlas.
Ashley me frotó las manos con aspereza, sin tener ningún cuidado ni cariño, la miré a la cara, ¿era posible que Ashley, la misma Ashley Smart que yo había tomado por una mujer que tan solo se limitaba a vivir la vida sin tomar represalias de lazos emocionales, estuviera llorando en un aeropuerto? Unas refulgentes y pequeñas gotas que humedecieron ligeramente el rabillo de sus ojos emborronando tenuemente su maquillaje confirmaron mis sospechas, si bien Ashley intentó ocultarlas con disimulo.
Sin poder contener un inusual ataque de aprecio hacia mi amiga la envolví en un abrazo, el cual me fue devuelto con toques de nerviosismo y excesiva fuerza involuntaria. Pronto Ashley se separó y, tras el breve lapsus que me concedió para admirarla sin defensa, volvió a ser la misma chica que había conocido tiempo atrás y a la cual le debía mucho por haber estado conmigo todo este tiempo.
-Supongo que ahora me tendré que buscar a otra conejilla de indias a la que tirar sus viejos pantalones raídos para sustituirlos por un vestido de Dolce & Gabbana.
-Mi armario siempre estará disponible para tus remodelaciones, por mucho que me cuesten aceptarlas.- le respondí riéndome.
Alguien carraspeó débilmente en ese momento y ambas dirigimos la mirada hacia un tímido Riley apoyado en las monumentales cristaleras desde las que se vislumbraba una hilera de cinco aviones preparados para despegar.
-Tu avión va a salir dentro de muy poco.- susurró.
Me aferré a la pequeña mochila que me cruzaba en banda el torso y me encaminé hacia la puerta de embarque. Me giré para despedirme por última vez, dedicándoles una sonrisa (con la que tuve que esforzarme para que pareciera natural) y un gesto con la mano. Ambos me devolvieron el aspaviento, ofreciéndome la imagen de cómo Riley le pasaba disimuladamente el brazo por la cintura de Ashley.
En ese momento deseé que ningún fotógrafo estuviese atento al roce que se acababa de producir entre aquellos dos famosos y, todo sea dicho, que no mostrara interés alguno en mí. Me obligué a recordar que eran apenas las cinco y media de la mañana; no obstante un aeropuerto suele ser el punto de mira de muchos paparazzi.
Traspasé la puerta y me dejé conducir por la multitud hacia el avión. Ya acomodada en los asientos y pegada al rosetón que hacia las veces de ventanilla, me relajé. Miré a través del cristal, observando como los obreros trabajaban minuciosa y desesperadamente en el despegue del avión.
Un ruido a la izquierda atrajo mi mirada al pasillo central. Una chica, que seguramente a penas rozaba los dieciséis años, estaba intentando colocar una colorida bolsa de tela en la parte superior. Me levanté de mi asiento y la ayudé a meterla en horizontal para que entrara en el estrecho compartimento forrado de cuero beige que el promotor dejaba para los viajeros.
-Buff, creo que me he pasado pero es un rollo facturar el equipaje…- empezó a decir mientras terminaba con un resoplido por el esfuerzo.- Gracias.
Le dediqué una sonrisa y un leve meneo de cabeza disponiéndome a volver a mi asiento.
-Perdona.- oí como me llamaba la aguda voz de la adolescente.
Me giré lentamente hacia la muchacha que esta vez se enredaba el rubio pelo entre sus dedos y fruncía el ceño en señal de concentración.
-Tú… perdona pero… me suenas mucho… es posible…
Un pinchazo recorrió mi pecho, aunque esperé pacientemente a que la chica recapacitara para terminar la frase. Ella se rió y comenzó de nuevo.
-Tú eras la chica de aquella revista…- miró hacia el suelo en un intento para recordar.
No iba a aguardar más, no podía.
-No.- dije alzando la voz, quizá tan rápida y tajante que la chica se asustó por haberla gritado. Intenté mostrar mi mejor sonrisa para remediar el error.- Me habían dicho que me parecía a Kelly Clarkson, pero no creo que mi fama de semejanza haya llegado hasta los medios de comunicación.- bromeé en un tono inofensivo.
La muchacha abrió la boca vocalizando una A muda, me mostró una sonrisa que dejaba entrever un “esta tía está loca por qué he tenido que decir nada” y se sentó. Yo hice otro tanto de lo mismo, pero el susto ya me lo había llevado.
No quería que nadie me reconociese, no quería que nadie me encontrara ni me buscase. Sólo había cuatro personas que sabían ahora mismo hacia adonde me dirigía: Steph, Ashley y mis padres. Nadie podía saber nada más, sobre todo si querían ayudarme a enterrar el pasado, y estaba segura de que mi foto en una portada o en la tele no iría a contribuir demasiado.
Respiré hondo y olvidé que habían estado a punto de evocarme. Una femenina voz nasal anunció el despegue del vuelo hacia Londres y yo dejé caer mi cabeza sobre el frío cristal de la ventanilla. Pude oír como el comandante hacía rugir los motores para inclinar el avión hacia un cielo rosado y un sol que lentamente se hacía un hueco en el horizonte, decorando sus alrededores con una mezcla de colores cian.
España, tierra de mi origen, se alejaba paulatinamente para mostrarme un nuevo futuro inglés.

5 comentarios:

  1. ¿La protagonista es Kelly Clarkson? o sólo se parece a ella. LA QUE MÁS TE QUIERE!!!!!!

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  2. Noo...jjajja, la prota no es Kelly Clarkson, solo se parece a ella. Puse eso para calmar el ambiente con la chica esa. :D

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  3. eii lo de los pucheritos va por alguien en concreto??
    xq yo creo que me pertenecen(con cara de pucherito)
    jajajjaj
    tu amiga y tu fan nº1

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  4. ai otra cosa q no entiendo
    si es de Nueva York, como que dice que españa tierra d su origen se aleaba para mostrarle un futuro ingles??
    your friend and fan number one

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  5. Vale my friend and fan number one, aclaro tus dudas moradilla jajaj
    Ashley (estrella de cine americana) está de gira para promocionar una de sus pelis y se lleva con ella a la prota, por eso están en España, por la gira y al terminarse la prota se va por una beca en Londres....
    Bss pucheritos originales jajjaja

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